(Por Ricardo Copetta Dagnino - Piloto Comercial)
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Para
comenzar estas líneas, es preciso aclarar que la información vertida mas abajo,
es cuanto pude heredar mayormente de boca de mi abuelo y de mi padre, durante
las largas horas de sobremesa de los domingos en almuerzos familiares,
complementada en gran parte por algo de documentación existente, como recortes
de periódicos y escasas fotografías que ya fueron copiados por el Museo
Aeronáutico.
Porqué llegan a Chile
Una
vez aquí, los hermanos Copetta no tardaron mucho en
darse cuenta de que los términos que se habían acordado en Francia entre ellos
y Eiffel, no eran tan promisorios. Recordemos que Eiffel salía del escándalo de
Panamá en 1893. De modo que sus proyecciones se derrumban poco a poco y esto
hace que los hermanos Copetta rápidamente se
independicen. Llegan a un país donde hay mucho por hacer, con conocimientos y
una actitud que los aventajaba en esos tiempos.
Qué hacer
Las
primeras actividades se centran en construir bicicletas. Hacia 1887 ya se
hacían carreras de bicicletas en Chile, pero acá todavía no se construían
bicicletas. Los hermanos Copetta construyeron
bicicletas competitivas. De hecho una de ellas fue presentada en una exposición
en Búfalo, EEUU, alrededor de 1900, con la que ganaron un premio al diseño. Mas
tarde, dos de las grandes figuras del ciclismo eran un señor Montenegro y César Copetta.
Las carreras de automóviles
El primer vuelo
El primer vuelo en Chile fue en realidad el 20
de Agosto de 1910, y se dio de la siguiente manera:
Se
sube César al avión y Félix intenta arrancar el famoso motor Gnome, numerosas veces, sin éxito. César, ofuscado y
emanando palabrotas en su idioma, se baja del avión y sube a Félix, de modo de intentar
él arrancar el caprichoso motor. Sorpresivamente, en medio de mucho humo, este
artefacto cobra vida. Según lo que mi abuelo contaba, aún no estando presente
pero por lo que escuchó, los espectadores desaparecieron con el ruido y el
humo. En ese momento, César que se encontraba en tierra, le grita en francés a
Félix: “¡¡Vas-si !!” (algo así como ¡¡dale!!) y Félix apenas se despega del
suelo, corta la potencia atemorizado por lo que estaba viviendo. Está claro que
nadie esperaba que esto despegara. Este vuelo que es en rigor el primero, no
debe haber durado mas de 5 a 10 segundos, y el avión consiguió despegarse sólo
unos centímetros.
El
Domingo 21 de Agosto, mas decidido, se sube César luego de una pequeña
discusión con Félix acerca del método para arrancar el motor, toma los
controles y despega temerariamente sin dar pié atrás, efectuando lo que hoy
llamamos un circuito de tránsito. En el aterrizaje, se daño la punta de ala
inferior derecha, la que fue fácilmente reparada en días posteriores. Para entonces,
ya se había reunido algo de prensa y un fotógrafo, que nunca se supo de donde
aparecieron ya que ninguno de los involucrados confesó haberlos citado. Debido
a estos testimonios, César y el día 21 de Agosto son los protagonistas, y esto
siempre se comentó dentro de la familia, pero la historia se escribió de esa
manera y nunca hubo interés de parte de esta por corroborar los hechos por no
considerarlo relevante. De una forma u otra, cada vez que se elevaba uno de los
dos hermanos, implícitamente el que quedaba en tierra también estaba a bordo.
Otro viaje a Francia
Hacia
1928, César Copetta va nuevamente a Francia, a la
región de la Lorena, ya que pertenecía a la reserva Francesa, a objeto de
recibir instrucción para adquirir experiencia estratégica que fuera transmitida
al Ejército de Chile en aquellos años. Esto tuvo lugar en la escuela de vuelo
de Châlons, en material Potez 25, avión que ya volaba Mermoz y que en algún momento
traerían a Sudamérica para las postas de correo operadas en Argentina y Brasil.
Existen fotografías del avión volando sobre los macizos Andinos. César Copetta conoce ahí a Mermoz y mas
tarde se encontrarían en Chile para un acuerdo de mantenimiento de los aviones
que llegarían a Santiago.
Durante
este período de instrucción, César sufre un accidente luego de un pésimo
aterrizaje, resultando ileso. Conservo fotografía de este evento en los que se
puede notar la cruz de La Lorraine en la cola del
avión.
Otro
Chileno que estaba basado ahí era Luis Omar Page, quien estuvo junto a Félix Copetta en 1912 en Châlons volando en la escuela de Sánchez-Besa y que haría más tarde el primer vuelo
nocturno en Chile en un avión construido por los hermanos Copetta.
Según mi abuelo Carlos Copetta Gautier, que tenía 10
años para entonces, iluminaron la pista en el parque Cousiño con chonchones de
carburo para poder distinguirla desde el aire.
Copetta y Mermoz
Primeros aviones construidos en Chile
El
segundo avión en Chile fue el “Batuco”, nombre que recibiera por la zona en que
los hermanos Copetta desempeñaban sus actividades de
vuelo. Era el segundo avión construido íntegramente por los hermanos. Este
avión era un biplano, en el que se realizó el primer vuelo nocturno en Chile en
1912. El tercer avión construido en Chile, es el “Tucapel”.
Un monoplano construido con restos de un Bleriot accidentado, cuyo piloto era Clodomiro Figueroa. Este último pide a los
hermanos Copetta que reparen su avión, lo que no se
logra sino rediseñando y reinventando este avión casi en su totalidad. El resultado
es un monoplano, muy distinto al original y aprovechan sólo el motor y algunas
vigas. El cuarto avión construido en Chile fue el “Chincol”. Su nombre se debe
a que era un avión bastante pequeño. Este biplano tenía diferencias garrafales
entre centro de gravedad y centro de presión, lo que lo convertía en una
aeronave imposible de volar. El 27 de Octubre de 1940, en el vuelo de prueba de
este avión, César pierde la vida en el aeródromo Los Cerrillos en Santiago,
debido a la imposibilidad de control. Por otra parte, Félix se aleja
definitivamente de los aviones y fallece el 13 de septiembre de 1963 en
Santiago.
Los autocarriles
De
este modo se construyeron varios autocarriles con la contextura de un bus,
utilizados principalmente para ramales en donde no se justificaba enviar un
tren. Esta empresa era de 2 asociados franceses: Copetta y Robin, siendo Félix el hermano de César, uno de los
socios. En estas instalaciones, ubicadas en la calle Carrascal 3437, barrio
Yungay, se fabricaron tambien los aviones Burrito, Batuco y Chincol.
Perfil de la personalidad de estos hermanos
Muchas
veces tildados de apáticos y hoscos. A pesar de que he conocido mucha gente que
mantiene un recuerdo agradable de ellos. Mi padre se refería a sus abuelos como
“los clásicos franceses pesados”. Mi abuelo se abstenía de hacer ese tipo de
comentarios.
Otras anécdotas
El
árbol mas gordo
Luego
de adquirir cierta confianza en el vuelo y de romper varias veces el precario Voisin, César y Félix tuvieron la inquietud de
experimentar, construyendo sus propios diseños. Entre ellos los mas nombrados
fueron el “Batuco” y el “Burrito”. Los primeros vuelos de estos aparatos,
fueron realmente aventuras, ya que no contaban ni siquiera con un velocímetro a
bordo, de modo que no tenían idea de la velocidad a que el avión se
desplomaría. Al no conocerla, no se atrevían a bajar la velocidad al aproximar
al suelo para aterrizar. Debemos entender que en los primeros vuelos de un
aparato como este no se tenía certeza de la ubicación del centro de gravedad,
lo que puede transformar un avión en una máquina extremadamente crítica e
indomable. Esto hace que los hermanos no se atrevían a bajar la velocidad del
avión hasta no estar seguros de haber logrado balancearlo. Existiendo entonces
este fantasma a bordo, al aproximar al suelo escogían el árbol más gordo del
potrero y paraban en él. Por muy poca velocidad que desarrollaran estos
cacharros, debe haber sido impresionante estar en la cabina del avión y
dirigirlo deliberadamente contra un árbol para que este dejara de volar. Luego
de esta pintoresca forma de detenerse, el temerario piloto bajaba por las ramas
y se enviaba una cuadrilla de lugareños a bajar el avión del árbol. Estos
eventos tienen como escenario a los potreros de Batuco de la época.
Una hélice para el fin de semana
Parte
importante de los experimentos se hicieron en Batuco, donde por motivos que
desconozco, disponían de un gran terreno habilitado para llevar a cabo los
vuelos y poder dejar el avión debidamente guardado. Este lugar colindaba con la
línea férrea que iba a Calera, El Melón, etc. Los abuelos tomaban este tren
todos los fines de semana aún siendo en un carro de carga. El objetivo era
llegar temprano, y lo abordaban en la Estación Mapocho con todos los niños,
entre los que se encontraba mi abuelo. Tambien ese embarcaba una hélice nueva
construida en madera laminada durante toda la semana, ya que seguramente habría
que reemplazarla aún cuando la del fin de semana anterior se hubiese librado.
Para entretener a los niños
Una
vez en Batuco, el día sería muy corto para los hermanos, pero para los niños
que los acompañaban probablemente no tan corto. De modo que se les buscaba
entretención para que no distrajeran la atención de quienes en ese momento
estaban a cargo de los inicios de la historia de la aviación en Chile. Entre
las entretenciones que los abuelos le buscaban a los niños estaban básicamente
las que se podían obtener en una granja o mejor dicho un potrero. Luego de
algunos porrazos de aeronaves cuyos restos no era conveniente reparar, sobró un
fuselaje que estaba bastante entero. A este fuselaje que aún contaba con ruedas
se le instaló un mástil con una vela. Este híbrido era arrastrado por los
mismos niños hasta un extremo del potrero y luego se subían todos a él,
desplegaban la vela y se desplazaban hasta el otro extremo a favor del viento.
Este fue el juguete preferido de los niños durante todos esos días en que había
que acompañar a los padres.
Las carreras de autos
En
aquel tiempo los hombres eran tremendamente machistas, por tanto ni se
consideraba la presencia de las familias en las carreras. El tema de las
carreras tenía muy intrigada a mi bisabuela Blanche Gautier Begaud quien en compañía de unas primas y
amigas, fueron a ver qué sucedía. En medio de la carrera ellas cruzaron en
grupo la pista, llevándose un tremendo susto ya que no calcularon la velocidad
con que los autos se acercaban. Regresaron a sus casas sin dejar rastro. Esa
tarde, a la hora de comida, los abuelos comentaron que en la carrera de hoy se
habían atravesado en su camino unas cuantas viejas y casi las atropellan. La Memé Blanche no dijo nada sino
hasta unos cuantos años más tarde.
Analogías de pioneros
-
Los
primeros en volar y construir aviones en el mundo son los hermanos Wright
-
Los
primeros constructores de aviones en Francia son los hermanos Voisin.
-
El
primero en realizar un vuelo controlado es Henri Farman.
- Los primeros en volar y construir aviones en Chile son los hermanos Copetta.
Todos
estos pioneros eran 2 hermanos.
Todos
ellos adoptaron las bicicletas como primera actividad.
Todos
ellos estuvieron relacionados con la aviación.
En
todos los casos, uno de ellos muere joven en un accidente.
***
El
relato personal que don Ricardo, bisnieto de los hermanos Copetta,
nos ha regalado con tanto afecto y generosidad, se debe a una feliz sucesión de
contactos por mail a raíz de una crónica publicada en el diario La Tercera el
30 de Julio de 2010 con motivo de la celebración de los 100 años del primer
vuelo en Chile realizado por César Copetta Brosio. Enterado del tema, nos contactamos con uno de los
destinatarios del mail, Pamela Copetta, que
suponíamos nos podría dar mas luces al respecto. Efectivamente la respuesta fue
casi inmediata:
“Muchas
gracias por su interés en la hazaña de mi bisabuelo (-“Mi bisabuelo loco, mi
abuela decía que lo que se hereda no es pecado...-”). Quien está a cargo de
recopilar toda la información e incluso volar una copia del Voisin,
es mi primo hermano Ricardo Copetta, piloto. Ya le he
enviado a él su carta. Él con mayor placer podrá darle copias de todas las
fotos e información al respecto. Yo vivo en Portugal y es él quien me ha
enviado el link para leer el artículo de La Tercera.”
Así
fue como don Ricardo nos hizo llegar su interesante relato. Pero no sería todo.
Al percatarnos del segundo apellido de don Ricardo, - Dagnino -, no pudimos
evitar preguntarle si había alguna relación familiar con el antiguo Capitán de
Lan, don Antonio Dagnino Mac Donald. Y, oh sorpresa, la había !
“Efectivamente,
don Antonio Dagnino ("El Tuco"), era hermano de mi abuelo materno, es
decir tío abuelo mío. También era el padrino de mi mamá. Él falleció hace
muchos años, pero guardo un recuerdo muy agradable de él, porque era muy
simpático y atento con todos nosotros. Imposible olvidar sus innumerables
anécdotas aeronáuticas, las que eran narradas con una simpatía que
desternillaba de la risa a cualquiera. Copio este mail a mi mamá ya que para
ella fue una persona muy querida.”
Al
enviarle la reseña que publicamos a continuación, don Ricardo nos confirma:
“Que
hermoso recuerdo me hace llegar. Efectivamente tanto él como mi abuelo materno
tenían esos corazones que hoy cuesta encontrar. Yo sabía que él había sido uno
de los miembros de la tripulación del inaugural a Punta Arenas, ya que su
esposa Consuelo aún vive y su hija María Isabel permanece en contacto con
nosotros. No puedo hacer menos que agradecer a usted infinitamente este hermoso
pasaje de la historia de nuestro tío ‘Tuco’, la que no sólo desconocía sino que
es también motivo de orgullo para nuestra familia. Me permití entonces hacer
llegar esta carta a la descendencia por el lado Dagnino.
Le
saludo afectuosamente y estoy a disposición vuestra para lo que estime
conveniente”.
Breve reseña del Capitán Dagnino
El
Capitán de aeronave LAN, don Antonio Dagnino Mac Donald, no obstante ver
truncada su carrera el año 1949 junto a otros 23 pilotos pioneros, siempre
mantuvo a LAN en su corazón. Además vivió un episodio de vida personal, que dio
motivo para dar testimonio de una faceta de su personalidad y la de Eric
Campaña como Presidente de LAN, tambien un gran hombre de bien:
“Entre
las breve semblanzas de los pilotos de LAN publicadas en el diario La Hora el
12 de Diciembre de 1947, estaba la de don:
ANTONIO
DAGNINO MAC DONALD
Piloto,
Capitán de Aeronave. 32 años, casado. Grado 1° del escalafón. Ingresó a la LAN
el 1° de Marzo de 1943. 2° año de Comercio en la Universidad de Chile, dio su
bachillerato después de sus estudios en el Mackay School de Valparaíso. Se recibió de piloto en los Estados
Unidos donde tiene el título de “Piloto de Guerra de la Fuerza Aérea
Norteamericana”.
En
Enero de 1947 el Capitán Dagnino integra la tripulación del vuelo inaugural
oficial de LAN a Pta Arenas como copiloto del Capitán Sergio García Huidobro
Inauguración
oficial de vuelos de LAN a Pta Arenas. El vuelo inaugural lo hace un Lodestar (Santiago-Balmaceda-Bahía
Catalina). Ese mismo año comparte con los pilotos Arturo Prado y Jorge Rivera
Alonso la dotación de pilotos del Regional Pta. Arenas que contaba con un avión
Electra.
En
Agosto de 1948 es comisionado para traer en vuelo el cuarto y último Martin 202
desde los EEUU con los pilotos Alberto Bermúdez y Jorge Verdugo C.
El 17
de Marzo de 1949, el VP de LAN Juan del Villar notifica, a raíz de una huelga
de pilotos, el despido de 23 de ellos. Uno de ellos era don Antonio “Tuco”
Dagnino.
Muchos
años después, cayó en nuestras manos una carta (1988) de don Antonio a uno de
nuestros asociados, Alfonso Cuadrado M., en que comenta una gestión hecha ante
el Presidente de LAN de la época, Eric Campaña. En parte dice:
“Y en
carne propia - ¡precisamente en LAN! – años atrás, viví con emoción otro gesto.
Una sobrina nieta mía gravísima con algo renal. Mi hermano médico, especialista
y profesor, precisamente en Urología, organizaba un congreso mundial de esa
especialidad aquí en Chile al que asistía “lo más” en calidad mundial en
urología: el norteamericano Frank Mc Gould, “súper
profesor”. Vicente, mi hermano, presentó a mi nieta o sobrina nieta al congreso
aquél. El mago Mc Gould le dijo: acá esto no lo
operan, no por falta de conocimientos sino de elementos; llévala a N. York y yo
la opero gratis no así los “seven aside”
(7 por lado) médicos que tienen que intervenir en una operación como ésta.
Vicente
se había embarcado en 3 cosas indesarmables y en las
que había metido “Capital y reservas”. Todos cooperamos en eso tan inesperado y
de un monto tremendo. (Viaje, hotel para la mamá, remedios, hospital un mes o
más, etc. etc. etc.). Dije “cooperamos”; está mal: yo estaba absolutamente en
cero financiero, en el “seno” de la ola, no en la cresta. Mi estanque de dinero
mostraba una “E” de “empty” desagradabilísima. En mi
desesperación por no poder, como toda la parentela, ayudar, agarré (increíble
esto, Alfonso) el teléfono a las 8 y treinta cinco minutos de la noche y marqué
el número que en el Guía, decía “Presidencia”. A la voz que salió, pregunté:
-
¿Está el señor Campaña? -
- Con
él habla señor - , fue la respuesta.
-
Señor Presidente, Ud. habla con Antonio Dagnino McD., ex piloto de Lan; no
tengo el honor de conocerlo (yo no lo había visto jamás en mi vida, en serio,
Alfonso) y .... le “espeté” mi problema. Su respuesta corta e inmediata fue:
-
Señor Dagnino, yo tampoco lo conozco, pero siempre que he oído hablar de Ud. lo
han calificado con conceptos tan espléndidos que es “como si lo conociera” y,
en el hecho, quiero conocerlo y, para eso, vaya a LAN en Morandé mañana a las 10, allí lo espero para que
le entreguen un pasaje gratuito para la mamá de la guagua enferma. Viajará en
el vuelo inaugural a N. York (Abril 1967 – Vuelo inaugural a N. York en B-707
N° 701 – 144 pasajeros - CC-CEA – SCL-BUE-SCL-LIM-NYC con el Cdte. Ronny Lowery al mando) y la mamá
llevará una tarjeta mía para la Jefa de RRPP en aquella ciudad con indicación
“que no se despegue de ella” mientras mamá y guagua permanezcan en N. York. -
Y así
ocurrió, exactamente como ofrecido, Alfonso. ¿Para llorar verdad? Pero falta
algo: Ya en Pudahuel, vi entrar a la ceremonia del
vuelo inaugural, a Eric Campaña y colaboradores. Fui con mamá y guagua para que
ella le agradeciera (y yo también, por supuesto). Cuando la mamá, que es muy
culta e inteligente, apenas iniciaba las primeras palabras de su
agradecimiento, Campaña la interrumpió:
-
M’hijita, Ud. está nerviosa por lo de su guagua y por el viaje; además, no
pierda el tiempo en darme a mí las gracias, déselas a su tío Antonio, ¿sabe por
qué?. -
Al “-
no sé -” de mi sobrina, Campaña respondió:
-
Porque si Ud. y su guagua pueden viajar ahora a salvarle la vida a su hijita,
en un Jet, se debe a que LAN, felizmente tuvo pilotos como su tío. Déjeme darle
un beso y desearle suerte y lleve esta tarjeta a la Jefa de RRPP en N. York. Y
ya sabe: las gracias..., a su tío ! -”
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